viernes, 2 de octubre de 2009

La integración: un desafío por alcanzar

Cada vez son más los extranjeros que viven en tierras chilenas. Según el Censo del año 2002, el 1,2% de la población nacional está constituida por inmigrantes, de los que el 67,9% son de América latina. Dada esta situación, es interesante reflexionar sobre el trato que se les da a estas personas, ya que en Chile, los inmigrantes latinoamericanos sufren de permanentes descalificaciones y discriminaciones.

Según los afectados, una de las principales fuentes de discriminación son las políticas de gobierno, ya que las dificultades que se presentan para poder obtener un permiso de residencia en Chile revelan la falta de aceptación que existe hacia ellos. Asimismo, las leyes laborales que rigen para estas personas no hacen más que trabar y obstaculizar sus desempeños profesionales.

Del mismo modo, estos extranjeros reconocen un segundo canal causante de frecuentes descalificaciones: los medios de comunicación, especialmente la televisión. En este momento existe una fijación por mostrar insistentemente la parte negativa de los inmigrantes con lo cual se tiende a asociar y culpar a estos de problemas nacionales como son el alcoholismo, la drogadicción, la prostitución, entre otros.

Pese a lo anterior, el gobierno y la ciudadanía en general afirman que estos malos tratos no son ciertos, por el contrario, ellos aseveran respetar y acoger a las personas provenientes de otros países. Una evidencia sería el documento publicado por la presidenta Michelle Bachelet el 2 de septiembre del 2008, en el cual se establece que

“Se debe generar una aceptación positiva del migrante dentro de la sociedad, respetando su especificidad cultural, pero también propendiendo a que el extranjero se integre a diversos ámbitos, como el respeto a la institucionalidad democrática, de la lengua nativa y de ciertos modelos culturales propios del país receptor. Implica la incorporación de los inmigrantes en la estructura económica, social y política de la sociedad receptora[1]”.

La verdad es que los ejemplos anteriores constituyen excepciones dentro del cotidiano actuar de los chilenos. Son casos aislados que sirven para tranquilizar la conciencia, pero que no reflejan una verdadera intención de aceptación o de integración. No basta con discursos o publicaciones para solucionar el problema, sino que se necesita de acciones concretas en el diario vivir de cada ciudadano chileno. Es hora de reconocer las exclusiones e injusticias que diariamente se cometen con los inmigrantes latinoamericanos. Este sería el primer paso evitar descalificaciones y cooperar con una propuesta de integración que les permita estar cómodos y sentirse bienvenidos en estas tierras chilenas.

[1] Gabinete presidencial. Imparte instrucciones sobre la “Política Nacional Migratoria”. Memorando n. 009 del 2 de septiembre de 2008, del, Página 2, punto 6.a y b

1 comentario:

  1. ¡Muy bien Paula!
    Solo un comentario respecto a la cita: cuando es un párrafo aparte, sin comillas ni cursivas (las citas jamás van en cursivas y las comillas solo cuando la cita va inserta en el mismo párrafo).

    ¡Saludos!

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